La Vergüenza...¿hasta cuando...?


Los sobrevivientes de abuso infantil desarrollan una vergüenza tóxica debido a la falta de apoyo que reciben de los cuidadores y la familia para procesar lo que se les hizo.

El trauma se internaliza sin apoyo pronto después de ocurrido el abuso. El niño siente y experimenta el abandono y la confusión extrema cuando son lastimados por alguien que conocen y aman, y cuando otras personas a su alrededor no responden con empatía y apoyo. 

Cuando eran niños, los sobrevivientes internalizan la creencia de que hicieron algo mal, de que lo que se les hizo es vergonzoso (ya que nadie habla de ello) y debe mantenerse en secreto y oculto.

Esta herida, mantenida en la oscuridad, continúa alimentando mentiras y miedo a la mente en desarrollo y al vulnerable corazón de un niño. Eventualmente, ocupa tanto espacio en nuestro núcleo que no nos damos cuenta de que es el filtro con el que vivimos, que cada pensamiento y sentimiento está distorsionado por el impacto que la vergüenza ha tenido en él. Sin el apoyo para hablar sobre el daño y el abuso, los sobrevivientes lidian con esta vergüenza de manera creativa, desde tratar de ser perfectos, actuar, adormecer el dolor a través de las drogas y el alcohol, o sentirnos deprimidos y alimentar la preocupación y la ansiedad.

Lo que evita que la vergüenza se pudra es la capacidad de compartir lo que sucedió con una persona segura que responde con empatía, validación y compasión. Pero dar el primer paso para buscar ayuda puede parecer casi imposible. Entonces los sobrevivientes se dicen a sí mismos, "no importa, es demasiado tarde, sucedió hace tanto tiempo que no debería importar ahora...”

¿Lista para recibir ayuda con la vergüenza? ¿No estás segura por dónde empezar? No te preocupes ¡Puedo ayudarte! Simplemente sigue (este enlace) "Te VEO…  Te CREO… No Tienes que Hacerlo Sola…





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