Abusada-No me gusta mi cuerpo-Y estoy en bancarrota


Vaya combinación ¿no?

Desafortunadamente forma parte de las sobrevivientes al abuso sexual infantil.

La sensación de tener un cuerpo “sucio”, indigno de ser amado y aceptado tal como es, forma parte de las consecuencias del abuso. Al sentir vergüenza por el hecho, culpamos a nuestro cuerpo y no nos sentimos cómodas con él. Conforme vamos creciendo, empezamos a ver todos los defectos posibles que pueda tener, mucha pompa o poca pompa, mucho busto o poco busto, muy alta o muy chaparra, en fin, todo lo que nos recuerda que nuestro cuerpo fue el instrumento usado para el abuso. Así que, decidimos inconscientemente desconectarnos de nuestro cuerpo para no volver a sentir el dolor que ya vivimos (el ego se encarga de “protegernos”, literalmente ve todo como una amenaza y es indispensable reprogramar nuestra mente inconsciente). Vivimos negando la belleza con la que fuimos diseñadas por Dios.

De la mano vienen los sentimientos de no soy digna de ser amada, cómo voy a decirle esto a mi esposo, mejor guardaré este secreto hasta la tumba y nos encerramos en sentimientos de aislamiento, soledad, ansiedad, relaciones sexuales incómodas, dolorosas o frigidez, desórdenes alimenticios y especialmente rompemos nuestras relaciones sanas nosotras mismas, con los demás y con el dinero. Es muy complejo el proceso con que todo esto se programó en nuestro inconsciente, nuestro trabajo es desprogramar y reprogramarlo, pero ahora desde el amor.

Vivimos con miedo y tomamos decisiones desde el miedo. Perdimos la confianza y debemos pelear por nuestra vida, vivimos con mucha inseguridad, no nos sentimos seguras, en nuestro cuerpo, estamos en constante batalla para sobrevivir.
¿Cómo sucede esto con el dinero? ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?
Como sobreviviente de abuso sexual, aprendiste a ya no recibir porque tienes miedo de volver a ser lastimada y eso es exactamente lo que ya no quieres, entonces te cierras a recibir cariño, atenciones, favores, regalos; además  porque la gente dirá que eres una mujer muy necesitada, y tú no quieres que piensen eso de ti, ¿verdad?

¿Mujer necesitada yo? Nooooo, nuncamente jamás! Yo puedo sola con todo, no necesito ayuda, sé manejarlo todo, soy independiente y no necesito nada y de nadie. Punto! Aunque después te quejes de que nadie nunca te ayuda.

¿Crees que el dinero querrá llegar a ti con estos pensamientos?

Quiero que le escribas una carta al dinero detallando cómo te sientes en relación a él, cómo ha sido tu experiencia de vida con él, por falta de, por exceso de, por haber sido controlada por, manipulada, etc.

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¿Fuiste abusada sexualmente cuando eras niña/o? ¿Tu vida está atorada como adulta, y parece que no puedes seguir adelante? Ofrezco sesiones privadas de coaching vía Skype para sobrevivientes de abuso sexual infantil como tú. Para programar una cita, envía un whatsapp al 333.467.2561 o envía un correo electrónico a ylacuaroma@gmail.com hoy mismo. Tómate el tiempo para invertir en tí misma. ¡Lo vales!

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